Jornada en la que se hace honor a San Marcos, con uno de los platos más representativos de la cocina granadina, la olla.
Desde primeras horas de la mañana, una treintena de vecinos y vecinas, se aúnan para elaborar más de 500 kilos de este tradicional cocido alpujarreño. Los ingredientes son puestos por todos ellos, de tal forma que entre todos, aportan los ingredientes necesarios para rellenar por igual, cada una de las 25 ollas utilizadas. Éstas, que también son de los vecinos, son utilizadas desde primera hora de la mañana para cocer el espinazo fresco de cerdo, huesos cerdo, alubias blanca, garbanzos, tocino fresco, cardos, cardillos finos*, capotillos* e hinojo fresco. Una a una, son colocadas después en fila sobre sus ascuas individuales previamente encendidas y una a una también, son vigiladas y mimadas durante todo su proceso de cocción, por las manos expertas e incansables de sus amas y compañeras.
Una vez tiernas las legumbres, toca añadir las hierbas. Éstas, en seco, son frotadas con sal previamente durante unos minutos y a mano, con el objeto de provocar que suden y así evitar, en cierta manera, que tiñan el cocido. Posteriormente, son enjuagadas con abundante agua y después, como si fuera un ritual eclesiástico, cada olla es “bendecida” con el regalo de su proporción de hierbas alpujarreñas, dándole el color y el aroma que les faltaba. Al terminar, es la patata la que toma protagonismo y de igual forma, repartida en cada uno de los caldos ya enriquecidos. Tras la rectificación de sal y espera de cocción final de cada olla, le toca el turno al arroz, que es repartido a cantidades de 2 puñados por cocido, en unas horas en las que la procesión prevista, comienza a reunir a fieles y curiosos.
Es aquí, cuando San Marcos es paseado en procesión por las calles del pueblo y a hombros de solo mujeres, recorre el casco antiguo de Mairena mientras es vitoreado, al mismo tiempo que se reparten los tradicionales roscos de pan bendecidos. Pan que será utilizado como acompañamiento de las ollas cuando éstas sean repartidas y tras ser bendecidas por su patrón.
Una vez cubierta la imagen, todos los presentes se concentran en la plaza de la Iglesia del Santo Cristo de la Luz (s.XV) y atónitos, se deleitan con la imagen organizada de 25 ollas alineadas, cubiertas de un vapor y olor fascinante. Poco a poco, los vecinos del lugar se acercan sin prisas con sus fuentes grandes y cazuelas de barro al primer cocido, para recibir su ración. Mientras, los forasteros, perplejos, se hacen la pregunta de: ¿nos hemos traído plato? Y es que esta es otra de las curiosidades de esta festividad, porque si eres nuevo no sabes que hace falta plato o fuente para comer. Pero entre cierta incertidumbre por parte de estos nuevos invitados, van demostrándose una vez más, otra de las virtudes de la Alpujarra, la hospitalidad de sus gentes, porque mesa a mesa, estos nuevos forasteros son invitados por los vecinos a comer sus recipientes como se hacía antaño, con “cuchara y paso atrás”.
No quedando ahí la cosa y como si no fuera suficiente, en una nueva demostración de acogida, son elaboradas las “ollas de aceite”, cocidos carecientes de grasa y que están destinadas a aquellas personas locales o forasteras que no puedan consumir grasa. Dichas ollas son confeccionadas de igual forma que las demás, pero evitando las grasas animales y sustituyéndolas por el aceite de oliva.
Esta celebración de las Ollas de San Marcos, se viene celebrando el último sábado del mes de abril y surgió hace aproximadamente 40 años, cuando esta comida se hacía en las casas, no pudiéndose así, organizarse grandes reuniones en las familias más numerosas. Por consiguiente, se tuvo la idea de unir todas las ollas y celebrarlo en un lugar donde todos pudieran reunirse y celebrar la festividad, vecinos y familiares emigrantes.
Esta celebración, está enmarcada dentro del programa de actividades de la Semana Cultural de Mairena, núcleo rural perteneciente a la localidad granadina de Nevada. En dicho programa, se efectúan otras actividades como concurso de jarrones artesanales, fachadas, senderismo, deportes, concurso de fotografía y un sin fin de actividades más para todos los públicos, incluidos los más pequeños. Los días de celebración de esta semana son los que comprenden entre el último sábado de abril, hasta el sábado siguiente. Las fiestas son organizadas por el Ayuntamiento de Nevada y en ellas colaboran la Comisión de Fiestas de Mairena 2010, la Asociación de Mujeres de Mairena y CPR Nevada, Colegio de Mairena. Al mismo tiempo, participa la Escuela de Adultos de Valor GuadalInfo.
Capotillos: Hierba autóctona que se asemeja al diente de león y que se cría de forma natural en los meses de abril y mayo.
Cardillos finos: Planta rastrera silvestre autóctona que se asemeja a la tagarnina de la zona occidental de Andalucía. Solo se consumen los tallos tras ser pelados.