30 gramos de harina de repostería
4 claras de huevo
Azúcar glasé.
Ralladura de naranja o limón
250 gramos de almendra molida
25 gramos de almendra picada
250 de azúcar
En un cuenco, mezclamos las claras sin montar con el azúcar, las almendras molidas y picadas, la ralladura de limón o naranja y la harina. Conseguimos una pasta homogénea y sobre una placa de horno amplia y sin bordes altos, vamos colocando la mezcla sobre papel parafinado con ayuda de una cuchara sopera. Dejamos espacio entre ellas y las horneamos a unos 200 grados hasta que el filo de cada una se dore. Llegado a este punto, las sacamos y rápidamente las colocamos encina de algún objeto cilíndrico para que se enfríen en esa posición. Puede valer un rodillo de cocina o una botella sujete a la base para que no ruede. Se pueden espolvorear con azúcar glasé.
Notas:
Convenientemente, es acertado dejar la masa unos minutos sobre el papel antes de hornearlas, ya que tiene más tiempo para extenderé y quedarse mas finas. Es importante el paso de enfriar sobre un objeto cilíndrico, ya que este paso es el que le da la forma de teja. Actualmente, se pueden adquirir moldes para la elaboración de este postre en tienes especializadas. Las tejas se pueden aromatizar, ya sea mediante ralladura de limón, naranja o añadiendo algunas gotas de vainilla liquida o en polvo, del mismo modo que se puede añadir canela molida.